domingo, 14 de marzo de 2021

De cerca: Banel Nicolita.



- Parece que su carrera ya no va a dar más de sí, y eso que por este futbolista rumano han llegado a pujar equipos muy importantes cuando estaba iniciándose en el deporte profesional. Al final consiguió competir en la liga francesa con AS Saint-Étienne y F.C. de Nantes. En el CS Făurei afronta sus últimos pasos como jugador.
Fue un jugador imprescindible para la selección rumana que se coló en la Eurocopa de Austria-Suiza 2008, su único reto importante como internacional. A partir de 2014 desaparecería misteriosamente de las convocatorias.

Banel Nicolita (Bănel Nicoliță) es de etnia gitana y se crió en un ambiente de pobreza junto a su madre y cinco hermanos. En esa empobrecida pequeña localidad llamada Făurei (Rumanía), nació el 7 de enero de 1985.

En el Unirea Făurei daría sus primeros pasos como futbolista a comienzos de los noventa, para después entrar a formar parte de un club más profesionalizado como el Dacia Unirea Brăila, al que se incorporó en 1993.
Durante su iniciación por Brăila, Nicolita ya dio muestras de ser un futbolista con algo diferente; rápido, fuerte y con carácter. Siempre se perfiló como un jugador de banda, capaz de actuar por ambas bandas pese a ser diestro de pie. En alguna ocasión se le ha visto colaborar en tareas defensivas, siempre como alero.

Su experiencia por el fútbol rumano se enriqueció jugando después para Politehnica Timișoara y Steaua București. Con el último alcanzaría una gran fama que le permitiría ser internacional, acudiendo incluso a la Euro de 2008.

Muchos clubes habían ido preguntando por el habilidoso extremo rumano, que durante los últimos años había sido relacionado con clubes de las ligas española, alemana e inglesa. Finalmente se marcharía a Francia, pues el 30 de agosto de 2011 se confirmaría su fichaje por el AS Saint-Étienne.
No sería fácil para él adaptarse a la Ligue-1, en la que contaría con pocas apariciones de inicio, debutando para el conjunto de Loira el 10 de septiembre de 2011, en un partido frente al Lille que acabó con derrota (1-3).

A partir de la décima jornada empezaría a ganarse la titularidad, haciendo una gran labor por la banda y anotando goles en la competición gala, el primero de ellos, el que le marcaría al Montpellier en la jornada 13.

En sus tres años con el Saint-Étienne iría claramente de más a menos. En sus dos siguientes campañas iría perdiendo protagonismo drásticamente, lo que le obligaría a su entidad a buscarle un destino como cesión. Tras explorar varias ofertas, Nicolita se marcharía cedido al F.C. de Nantes para terminar el curso 2013\14.
Aún tendría algo más de fortuna con el equipo de Alta Bretaña, para el que disputaría 17 partidos en los que dejaría un tanto. Finalizada aquella campaña, el internacional rumano retornaría a su club de origen.

Pero Nicolita no volvería a jugar más en la liga francesa, ya que se desvincularía del Saint-Étienne para cerrar en la Ligue-1 unas cifras globales de 4 goles y 42 partidos. El jugador aclararía su futuro retornando a su país natal para unirse al Viitorul Constanța.

Nicolita tuvo un papel importante para su selección en la clasificación para la Euro 2008.


- Volvería a pasar por el club de su ciudad, donde estaría unos meses antes de recalar en el Târgu Mureș. Banel no tendría más ofertas de clubes importantes, y su última salida al extranjero sería para viaja a Chipre.
Durante la campaña 2017\18 jugaría para el Aris de Limassol, donde tendría escaso protagonismo y finalizaría su compromiso al acabar el curso. Ahora sigue jugando para el CS Făurei, donde seguramente acabará su carrera,

Hace ya siete años que Nicolita no aparece en las convocatorias de la selección de Rumanía, a la que representó durante nueve años para dejar unos registros de 37 partidos y un gol. Fue un jugador importante de cara a la clasificación para la Euro de Austria-Suiza 2008, su único torneo importante.

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