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miércoles, 15 de mayo de 2024

¿Te acuerdas de Michal Bílek?



- Este jugador me trae entrañables recuerdos del Mundial de Italia 90, en el que estuvo presente con la extinta selección de Checoslovaquia y con la que dejó un par de goles en el torneo. Bílek también llegó a representar a la nueva selección de la República Checa cuando el país se dividió. Solamente tuvo 3 apariciones. 
Salió del Sparta de Praga, equipo con el que hizo los mejores números de su carrera. Se atrevió con el fútbol español, jugando dos años en un Betis que descendería a Segunda. Jugó para otros equipos como el Viktoria Žižkov y FK Teplice.

Jugaba como interior, pero era válido como lateral defensivo, mediocentro, defensa y hasta de mediapunta. Era un jugador goleador, ya que Bílek tenía buen pie para las ejecuciones a balón parado, como demostró en el Mundial de Italia. 

Michal Bílek nació en Praga (República Checa), el 13 de abril de 1965. El club que marcaría sus inicios y esa larga carrera deportiva sería el Sparta, con el que empezó a formarse a principios de los setenta, pasando por las categorías menores del club. 
En 1982 conseguiría debutar en la máxima categoría checoslovaca, aunque todavía era muy pronto para poder destacar en el club de su ciudad. Por ello, Bílek se marcharía cedido al Hvězda Cheb, un modesto club para el que firmaría los primeros tantos de su trayectoria como profesional. 

Volvería al Sparta con la intención de ganarse un hueco en la primera plantilla, dirigida entonces por Václav Ježek. Pronto se verían sus maneras y esa clase y capacidad de liderazgo, virtudes que le harían imprescindible. 

Llegarían las grandes actuaciones del centrocampista, los goles y el momento de representar a la selección nacional checoslovaca, con la que pronto iba a tener la suerte de disputar su primer torneo de la Copa del Mundo.
Para el equipo praguense dejaría un total de 32 dianas en 135 partidos, pero fallaron los títulos. Con el equipo de su tierra iba a tener varias etapas, aunque llegaría el momento de abandonar Praga para probar en el extranjero. Tras su participación mundialista, el medio checo contaría con varias ofertas.

Bílek aceptaría irse a España para fichar por el Real Betis Balompié. El centrocampista sería uno de los varios extranjeros que tuvo el equipo sevillano, en el que también figuraban los Nery Pumpido, Trifon Ivanov, José Perdomo y el "Puma" Rodríguez. 

Aquella temporada 90\91 iba a empezar con la presencia de Julio Cardeñosa en el banquillo del Benito Villamarín. Pero sería José Luis Romero quien nos ofrecería el debut de Bílek en la Liga Española, ya que el checo fue un refuerzo invernal.  
El 6 de enero de 1991, Michal sería titular en el Heliodoro Rodríguez López, donde el Betis se mediría al C.D. Tenerife como anfitrión. El partido fue demasiado vibrante, y eso lo notó el checoslovaco, que sería expulsado por Urizar Azpitarte antes de empezar la segunda parte. El duelo acabaría con empate a uno.

Se vieron buenos partidos de Bílek como verdiblanco, e incluso se pudo ver un gol. En mayo de 1991, cuando todo se veía muy complicado, el checoslovaco marcaría su primer tanto en la Liga Española, aunque el partido acabó en empate contra el Valencia (2-2).

Tanto trabajo no traería sus frutos. Pese a la contratación de otro entrenador, la situación del equipo andaluz no iba a cambiar. Las jornadas fueron pasando y nada se pudo hacer por evitar el descenso del Betis a Segunda División. Pese a ello, el centrocampista praguense continuaría por Heliópolis.

En la Copa del Mundo de Italia 90, Bílek dejó dos tantos para la selección checoslovaca.


- Durante su concurso en la categoría de plata, Michal Bílek haría 10 tantos para ayudar en un retorno a Primera que no podría ser. Sería el último año del checo por Sevilla, puesto que en 1992 volvería al Sparta. 
Siguió jugando al fútbol hasta el cambio del nuevo milenio, pasando por el Viktoria Žižkov y Teplice y cumpliendo otras etapas en el Sparta. Desde su retirada, Bílek es un entrenador que sigue ejerciendo, ahora como técnico del Viktoria Plzeň.

Desde 1987, Bílek representó a la selección de Checoslovaquia, para la que hizo 11 tantos en 32 partidos. Su única participación en torneo fue la del Mundial de Italia 90, en el que dejó 2 dianas. Bílek también representaría a la nueva selección checa, aunque solamente fue en 3 ocasiones.

miércoles, 18 de enero de 2023

¿Te acuerdas de Radoslav Látal?


 
- Aunque representó durante más tiempo a la selección checa, este centrocampista empezó su carrera internacional con Checoslovaquia antes de que el país se separase. Eso sí, los torneos más importantes los jugó con el nuevo combinado, teniendo concurso en las Eurocopas de Inglaterra 96 y Bélgica-Holanda 2000.
En varias etapas jugó para el Sigma Olomouc, aunque fue probando por otros equipos, incluyendo esa estancia de siete años en la Bundesliga como representante del Schalke 04, con el que fue campeón de la Copa de la UEFA.

Radoslav Látal nació el 6 de enero de 1970 en Prostějov (República Checa), entonces Checoslovaquia. En los años setenta entró a formar parte del Sigma Olomouc, prestigiosa academia en la que obtuvo formación durante años.

Dio sus primeros pasos por la antigua liga checoslovaca, debutando en la misma a finales de los ochenta y sorprendiendo con un gol en 35 partidos antes de cambiar de destino. En 1989, Radoslav se incorporó al Dukla Praga.
En cuestión de poco tiempo ya era internacional por Checoslovaquia. Como jugador de banda, normalmente actuaba por la derecha como interior, aunque también era válido para moverse como lateral defensor o centrocampista defensivo. Este futbolista aportaba gol, buenos pases y un gran nivel ofensivo.

Tras una temporada por Praga, Látal regresaría al Sigma para tener tres buenas temporadas, viviendo un cambio de competición tras confirmarse la secesión nacional. Poco tardaría en salir al extranjero, tras confirmarse el interés de varios equipos.

Látal ficharía por el Schalke 04, entonces en la primera división alemana. A mediados de los noventa, el mediocampista checo se encontraría con una competición de mayor exigencia, en la que iba a debutar a las órdenes de Jörg Berger.
En el equipo de Gelsenkirchen coincidiría con su compatriota Jiri Nemec, así como con otros internacionales como Olaf Thon, Marc Wilmots, Thomas Dooley y otros profesionales. El centrocampista checo no tardaría en entusiasmar al público en sus primeras apariciones amistosas.

Oficialmente, "Rado" debutaría en la Bundesliga el 19 de agosto de 1994, en un encuentro frente al Borussia Mönchengladbach que se saldó con empate a uno. Látal actuó como titular, hasta el minuto 85 de juego.

En su primera campaña con el Schalke marcaría varios goles, siendo el primero de ellos en un duelo a domicilio contra el Borussia Dortmund, al que tampoco se le pudo derrotar a domicilio, pues se perdería por 3-2.
Pronto se establecería en el equipo como titular, disputando un buen número de partidos y afrontando competiciones europeas con el Schalke. Y precisamente por Europa se iba a presumir mucho a lo largo del ejercicio 96\97, pues fue cuando los "mineros" consiguieron ganar la Copa de la UEFA.

También se pasaron malos momentos por Gelsenkirchen, lo que le costó el puesto a Berger y otros entrenadores. Sin embargo, durante sus largos años por la competición alemana, Látal disfrutó de un gran fútbol.

Radoslav Látal representó a Checoslovaquia y posteriormente a la República Checa.


- Durante siete años estuvo compitiendo en la Bundesliga, en la que jugó 187 partidos y marcó 14 tantos. Incluso en su último año con Huub Stevens, el centrocampista checo llegó a participar en bastantes partidos.
En 2001 volvería al Sigma Olomouc, con el que tendría su última etapa antes de recalar en el Baník Ostrava, donde permanecería hasta 2005. Radoslav Látal desarrolló posteriormente una nueva carrera como entrenador.

Sus inicios internacionales fueron con la antigua selección checoslovaca, para la que jugó 11 partidos e hizo 2 goles. El resto lo haría con la nueva República Checa, con la que tuvo 47 apariciones, marcaría un tanto y disputaría dos torneos de la Eurocopa: los de Inglaterra 96 y Bélgica-Holanda 2000.

viernes, 4 de noviembre de 2022

¿Te acuerdas de Jan Suchopárek?



- Uno de los últimos representantes de la extinta selección checoslovaca y de los pioneros con la República Checa, que geográficamente es lo que tocaba. Su único evento importante fue el de la Eurocopa de Inglaterra 96, en el que los checos fueron subcampeones al no poder con una poderosa selección alemana.

Ya hace casi dos décadas que este defensor se retiró en las filas del Sportovní Klub Kladno. Solamente tuvo dos salidas al extranjero, jugando en la segunda división germana con el Tenis Borussia Berlín y tres temporadas en la Ligue-1, con el Racing Club de Estrasburgo. También defendió durante años al Slavia de Praga.
Jan Suchopárek era un defensa que reunía las condiciones del clásico líbero, un central con buen rendimiento físico y una máxima atención en la zaga. Además de cumplidor, era un tipo sacrificado y duro defendiendo.

Suchopárek nació en Kladno (República Checa), el 23 de septiembre de 1969. Casi a mediados de los setenta, este jugador empezaría a jugar para el Poldi Kladno, donde tendría un gran crecimiento para llegar a profesional.

Pronto se trasladaría a Praga para fichar por uno de los históricos del balompié checo, el Dukla. Con este equipo debutaría a finales de los ochenta, demostrando un nivel fresco e incluso goleador que aportaría grandes momentos al club.
En 1990, el equipo praguense se proclamaría campeón de copa, con Suchopárek siendo determinante en el juego. Aguantaría un año más por Juliska, hasta que el Slavia mostró un fuerte interés por él. De esta forma, Jan empezaría a contar también para el seleccionador nacional, que entonces era Milan Máčala.

Jugaría durante cinco años para el Slavia, donde también tendría gran protagonismo y ayudaría en la conquista del torneo de liga. Su nivel le permitiría acudir a la Eurocopa de Inglaterra 96, donde haría un brillante papel.

Gracias a ese juego desarrollado en la Euro, Jan Suchopárek contaría con buenas ofertas para poder progresar en su carrera deportiva. En el mes de julio de 1996, el zaguero checo ficharía por el Racing de Estrasburgo.
Con Jacky Duguépéroux de entrenador, el checo Suchopárek debutaría en la liga francesa el 10 de agosto de 1996. Figuraría como titular en la zaga, para recibir al Paris Saint Germain de Ricardo Gomes, que se llevaría una victoria muy trabjada en Estrasburgo, por 0-1. 

En su primer año por la Ligue-1, Jan se ganaría la titularidad sin problemas, llegando a intervenir en una treintena de partidos y dejando muy buenas actuaciones en defensa, aunque en ocasiones actuando en la medular.

Se adaptaría muy bien a la competición y a sus compañeros, entre los que estaban Stéphane Collet, David Zitelli, Godwin Okpara y Morten Nielsen, entre otros. No tendría tanta suerte en su segundo año, pues el checo acusaría las lesiones que le impedirían aguantar la titularidad. Aún así, con Pierre Mankowski recuperaría muy pronto su mejor nivel.

Suchopárek tuvo un buen rendimiento en la Eurocopa de Inglaterra 96.


- Se marcharía de Francia a finales de los noventa, habiendo disputado un total de 76 partidos en los que dejó además un gol. Viajaría a Alemania para unirse al Tenis Borussia Berlín, que competía entonces en el segundo nivel.
Tan solo duraría una temporada por Berlín, regresando a su país para volver a jugar en el Slavia, con el que sería campeón de copa en el curso 2001\02. Ya, para retirarse, Suchopárek se marcharía al Kladno de su ciudad natal.

Como internacional, Suchopárek empezó representando a la antigua selección de Checoslovaquia, en la que se mantuvo hasta 1993. Luego jugaría para la nueva selección checa, con la que asistiría a la Euro de Inglaterra 96, en la que fueron subcampeones. En total, Jan jugó 61 partidos internacionales e hizo 4 goles.

miércoles, 15 de junio de 2022

¿Te acuerdas de Svatopluk Pluskal?

 

- Por la extinta selección checoslovaca pasaron grandes futbolistas que se repartieron por los mejores clubes del momento, equipos como el Slavia, el Sparta o el Dukla. Para el último jugó Pluskal, un centrocampista defensivo que luego acabaría su carrera en el LIAZ Jablonec. Luego sería entrenador.
También formó parte de una de las mejores selecciones de la historia, con la que acudió a tres Mundiales, destacando el segundo puesto que se alcanzó en Chile 62, tras caer en la final ante la poderosa Brasil de Pelé.

Svatopluk Pluskal solía desempeñarse como mediocentro defensivo, aunque también podía jugar como defensa central. Era un jugador fuerte, con dotes de liderazgo y competitivo. Era el pilar de aquellos equipos a los que representó.

Pluskal nació el 28 de octubre de 1930 en Zlín (Checoslovaquia), hoy una ciudad perteneciente a la República Checa. Desde muy temprano jugaría al fútbol, en modestos equipos como el Bata o el Svit Gottwaldov.
En sus inicios hizo un gran papel como jugador en pleno ciclo de formación, llegando a desenvolverse en varias posiciones, aunque destacando más como delantero. Con el paso del tiempo, Svatopluk pasaría a reconvertirse en un fuerte centrocampista que se uniría a las filas del SK Letná Zlín a mediados de los cuarenta.

Durante cuatro años defendería al equipo de su ciudad, con el que conseguiría ascender a la liga superior y disputar un buen número de encuentros. Entonces, Pluskal sería tenido en cuenta por los mejores equipos del país.

Se trasladaría a la capital de Praga en 1951, para así formalizar su llegada al Dukla, entonces llamado ATK y perteneciente al organismo del ejército checoslovaco. En este club crecería considerablemente, hasta ganarse un sitio en el equipo nacional, pues ya figuraba como uno de los mejores centrocampistas de Checoslovaquia.
Pasaría dieciséis años de su carrera en el Dukla, donde coincidiría con los mayores talentos nacionales, muy de su nivel, tales como Ladislav Novák, Jaroslav Borovicka o el futuro Balón de Oro, Jozef Masopust.

En todos aquellos años defendiendo al cuadro praguense, Pluskal celebraría grandes gestas disfrutando de un gran momento de forma. Se adjudicó ocho títulos de Liga y otros torneos nacionales, así como compitió por Europa a gran nivel.

Pero también causaría sensación por América, continente en el que se celebraron importantes torneos con invitados importantes, equipos occidentales muy reconocidos. Pluskal ganaría la Copa Americana en tres ocasiones con el Dukla Praga, gozando de aquellos campeonatos que se extendieron hasta los años sesenta.
Y unos años más aguantaría compitiendo Svatopluk Pluskal, figurando como uno de los grandes líderes del Dukla, hasta que tuvo que abandonar la disciplina en 1966. Eso sí, aún no tocaba el momento de retirarse.

Aún dedicaría sus esfuerzos a otro club de Checoslovaquia, aunque de menor nivel. El centrocampista checo se uniría al LIAZ Jablonec, después de más de tres lustros dedicados al Dukla, para el que hizo unos números de 282 partidos y 37 goles.

Pluskal participó en tres Mundiales y fue subcampeón del que se celebró en Chile (1962).


- Para el conjunto de Jablonec nad Nisou jugaría durante una temporada más, poniendo fin a su carrera deportiva en 1967, ya cuando tenía 37 años, una edad razonable para abandonar la práctica del fútbol y dedicarse a otras tareas.
Entonces pasó a ser entrenador, dirigiendo a clubes como el Škoda Pilsen y Bohemians. También ejerció de técnico por Chipre. Svatopluk Pluskal pereció el 29 de mayo de 2005 en Ústí nad Labem, con 74 años de edad.

Fue uno de los mejores centrocampistas para la selección checoslovaca, con la que llegó a disputar 56 partidos y anotó un gol. Pluskal acudió a las citas mundialistas de Suiza 54, Suecia 58 y Chile 62. En el último, la Checoslovaquia de Rudolf Vytlačil llegaría a la final, donde perdió contra Brasil (3-1).

jueves, 26 de mayo de 2022

¿Te acuerdas de Lubos Kubik?



- Checoslovaquia afrontó su última Copa del Mundo en Italia 90, y Kubik tuvo el honor de defenderla por última vez, aunque con la secesión pasase a representar a la República Checa, ya en años posteriores. Tampoco tuvo muchas más oportunidades con el nuevo combinado checo, pero no se puede quejar de experiencia internacional.

Seguro que muchos de mi quinta le recuerdan, pues además del repertorio internacional, este zeguero jugó en ligas tan importantes como la alemana o la italiana, con Nürnberg y Fiorentina respectivamente. Jugó también para otros clubes como el Metz francés o Slavia de Praga y terminó su carrera en los Estados Unidos.
Lubos Kubik nació el 20 de enero de 1964 en Vysoké Mýto, ciudad que ahora pertenece a la República Checa. Y en la región de Pardubice empezó a jugar al fútbol, con equipos como el Spartak Choceň y Hradec Králové.

A mi era un hombre que siempre me tuvo más pinta de delantero, y mucho dice de su puntería la cantidad de goles que hizo a lo largo de su carrera. Sin embargo, Kubik jugaba como centrocampista o esa extinta posición llamada líbero.

Con su alta estatura (1´87) y fortaleza física, Lubos ya sorprendería en sus inicios por Hradec Králové, Con el Spartak de su ciudad llegaría a debutar como profesional en la máxima competición checoslovaca, en la que tendría 28 apariciones y anotaría sus primeros goles en los inicios de los ochenta.
Después se uniría al Slavia de Praga, con el que engrandeció su fama y obtendría los primeros títulos de su carrera. Kubik lograría debutar para el equipo nacional y así llamaría la atención de muchos clubes extranjeros.

En el verano de 1989, el zaguero checo viajaría hasta Italia para comprometerse con la Fiorentina, donde le esperaría Bruno Giorgi para concederle sus primeros minutos en la Serie A, en la que pronto se iba a estrenar.

Kubik debutaría para la "Fiore" el 27 de agosto de 1989, en un partido a domicilio frente al Bari que se saldaría con empate a un gol. Dos jornadas después, el checo haría su primer tanto frente a la Juventus de Turín.
Aquel equipo cuya estrella era Roberto Baggio, haría un sorprendente papel en la Copa de la UEFA, llegando hasta la final, donde caería precisamente ante la Juventus, a doble partido. Kubik seguiría un año más en la escuadra violeta, abandonando Italia con unas cifras de 50 partidos y 8 goles.

Pasaría la cita mundialista y sus dos años por e país de la bota, y Kubik tendría más equipos donde poder seguir desarrollando su carrera profesional. Durante dos campañas jugaría para el Metz, en la Ligue-1.

Luego probaría también en la Bundesliga alemana, al confirmarse su fichaje por el F.C. Nürnberg. Allí empezaría jugando para Willi Entenmann, quien le haría debutar en un partido ante el Leipzig en el que se estrenaría como goleador (5-0).
Lubos demostraría su inspiración goleadora pese a ser defensa, registrando un doblete ante el Borussia Mönchengladbach y volviendo a anotar ante el Leipzig, en el partido de vuelta. No obstante, las cosas no irían tan bien en lo colectivo. 

Tras representar a la selección checoslovaca, Kubik pasaría a jugar para la checa.


- El Nürnberg descendería de división al término de la campaña 93\94, y el checo seguiría un año más compitiendo para el equipo bávaro. Después regresaría a una nueva República Checa, donde jugó para el FK Drnovato.
Una vez más, defendería los intereses del Slavia de Praga, pasando por el Lázně Bohdaneč, para luego presentarse en los Estados Unidos. Allí representaría a Chicago Fire y F.C. Dallas, para luego colgar las botas en 2001.

Con la selección de Checoslovaquia participaría en la Copa del Mundo de Italia 90, completando su trayectoria con 39 partidos y 10 goles a su favor. Con la división eslava, Kubik pasaría a representar a la República Checa, con la que no concursaría en torneos y haría unos números de 17 partidos y 3 goles.

sábado, 22 de enero de 2022

¿Te acuerdas de Ivo Knoflícek?



- Aquella selección checoslovaca a punto de extinguirse contó con grandes futbolistas que acabaron probando suerte en otras ligas extranjeras. A Knoflícek no le fue muy bien por la Bundesliga, donde tras destacar en el Slavia de Praga, formó parte de St. Pauli y VfL Bochum. El resto de su carrera transcurrió en su país.
No llegaría a jugar para ninguno de los dos países que derivaron de la antigua Checoslovaquia, cerrando con ésta su participación internacional. En 1990, este delantero tuvo la oportunidad de acudir al Mundial de Italia.

Ivo Knoflícek fue un aguerrido delantero que dedicó 7 goles al equipo checoslovaco. Tenía el don de saber anticiparse a su rival, colarse en la defensa y elegir siempre la mejor opción para rematar a puerta. Era buen regateador y gran rematador aéreo.

El 23 de febrero de 1962 nació en la ciudad de Kyjov (República Checa). A comienzos de los setenta se inició con el Banik Sardice, equipo de su ciudad con el que solamente vivió un ciclo formativo de cuatro años.
Posteriormente pasaría por la cantera del Zbrojovka Brno, donde estuvo seis años antes de recalar en las filas de un Sigma Olomouc con el que acabaría su etapa de juvenil, listo ya para unirse a un Slavia de Praga con el que sí tendría la oportunidad de estrenarse como profesional en la liga checoslovaca. 

A comienzos de los ochenta disfrutaría de sus primeros partidos en la liga profesional, en la que marcaría 2 tantos en 26 encuentros disputados con el Slavia. Cumpliría el servicio militar y luego ficharía por el  Cheb RH.

Regresaría al Slavia casi a mediados de los ochenta, listo ya para convertirse en uno de los mejores delanteros de la liga nacional. En 1985, Ivo sería el máximo goleador del campeonato, lo que le llevaría a tener una alta participación con su selección, ya de cara a futuras competiciones.
Knoflícek ya contaría con una gran fama tras destacar en Praga, dejando en tres temporadas unos registros de 46 tantos en 101 partidos. Tras abandonar ilegalmente una concentración con el Slavia, el ariete sería despedido del club.

Entre 1988 y 1989 permanecería sancionado, por lo que el checo no podría jugar ni un solo partido, ni siquiera en otro país. Antes de concluir la década, Ivo viajaría al fin a Alemania para confirmar su fichaje por el F.C. St. Pauli.

Con Helmut Schulte de entrenador, Knflícek se prepararía para debutar en una liga de renombre como la alemana. El 16 de diciembre de 1989, y con la sanción disciplinaria ya cumplida, el punta checo saldría de titular ante la visita del Borussia Mönchengladbach, contra el que se estrenaría como goleador para vencer por 2-1.
Volvería a anotar dos jornadas después ante el Karlsruher, pero luego pasaría una mala racha sin poder ver portería, concluyendo aquel ejercicio 1989\90 con una docena de apariciones. Aún seguiría un año más por Hamburgo.

Tuvo algo más de participación en su siguiente campaña con el St. Pauli, para el que dejaría otros dos tantos en un mal año que terminaría con el descenso del equipo. Entonces, el checo cambiaría al VfL Bochum.

En 1990, Knoflícek asistió al Mundial de Italia 90 con el equipo checoslovaco.


- En su último año por la Bundesliga, Knoflícek solamente podría dejar un último gol para el conjunto de Bochum, abandonando la disciplina germana en 1991 para luego probar fortuna en el fútbol austriaco con el Vorwärts Steyr.
Volvería a una República Checa independizada para seguir con su carrera con el Švarc Benešov, club en el que no duraría mucho y del que volvería al Slavia praguense. Su carrera terminaría en 1998, después de representar a Pares Prusánky y Dukla Pribram.

Para el equipo nacional de Checoslovaquia jugó entre 1983 y 1992, hasta que el país se dividió. En todo ese tiempo, Ivo Knoflícek tendría tiempo a participar en 38 partidos, logrando anotar 7 dianas como internacional. En 1990 fue llevado por Jozef Venglos al Mundial de Italia 90.

jueves, 12 de agosto de 2021

¿Te acuerdas de Ludek Miklosko?



- Dejó una profunda huella de cariño y profesionalidad entre la afición del West Ham United, un club en el que este guardameta permaneció ocho temporadas. En la Premier League también representó al Queens Park Rangers, con el que jugaría los últimos partidos de su carrera, hasta colgar los guantes en 2001.
Representó a la antigua selección checoslovaca, aunque también jugó dos partidos con el combinado nacional de la República Checa, nacido tras la secesión eslava. Acudió al Mundial de Italia 90 como suplente de Jan Stejskal.

Su sucesor en el marco checo sería el gran Petr Cech, gran admirador de éste portero con el que llegó a coincidir en activo. Ludek Miklosko (Luděk Mikloško) nació el 9 de diciembre de 1961, en Prostějov (República Checa).

Con equipos de su localidad, Miklosko inicia su carrera a finales de los sesenta. Primero jugó para el ignoto Němčice nad Hanou, de donde pasaría al Železárny Prostějov a mediados de los años setenta. Ahí estaría un año.
Entonces recalaría en el Baník Ostrava, que directamente lo cedió al RH Cheb, para después convertirse en una de las grandes revelaciones de la extinta liga checoslovaca. Sería descubierto por los ojeadores del West Ham como un arquero con buena planta, seguro, de muy precisa colocación y estupendos reflejos.

Aterrizaría en Inglaterra en el mes de febrero de 1990, ya conocido por sus primeros partidos internacionales con su selección y tras ese Mundial de Italia en el que Jozef Venglos no le permitió contar con minutos.

No tardaría en disputar su primer partido en la antigua liga inglesa. El 18 de febrero de 1990, Billy Bonds le alinearía en un partido frente al Swindon Town, en el que Ludek recibió dos tantos y el equipo acabó empatando (2-2).
Discutió la titularidad con otros arqueros como Allen McKnight y Phil Parkes, teniendo 4 apariciones en su primer año con los "Hammers". Pero el checo no tardaría en ganarse el sitio en la portería, algo que sabría mantener durante muchos años vinculado a la entidad de Boleyn Ground.

Miklosko empezaría a convertirse en todo un ídolo para la hinchada londinense, realizando grandes maniobras bajo palos y en partidos de una alta competición que en poco tiempo se convertiría en la actual Premier League.

En sus años como miembro del West Ham, Miklosko tendría infinitas atajadas, muchos partidos en la élite del fútbol británico que no conllevaron título alguno. Antes de fundarse la FA Premier League, el equipo descendería al segundo nivel, pero pronto retornaría para medirse entre los grandes.
En esa nueva competición, el meta eslavo tendría 169 apariciones, sumando un total de 318 en toda su historia como jugador de los "Hammers". Su estancia en Stratford se vería interrumpida por su marcha al Queens Park Rangers.

Miklosko jugó para la selección checoslovaca y la nueva República Checa.


- Al club de Shepherd's Bush llegaría cedido de cara a la campaña 97\98, la que terminaría disputando una docena de encuentros de la EFL Championship. Terminada la temporada, Miklosko abandonaría el West Ham.
No volvería a competir en el máximo nivel, terminando su trayectoria deportiva con el QPR en 2001, para después regresar a Londres y así ejercer el cargo de entrenador de porteros en el West Ham United, donde siempre fue querido.

A lo largo de su carrera internacional, Ludek disputaría un total de 42 partidos, 2 de ellos con la nueva selección checa. Pero fue con Checoslovaquia con la que Miklosko tuvo el honor de asistir a un Mundial, aunque en Italia 90 no dispondría de minutos, actuando como suplente de Stejskal.

jueves, 24 de junio de 2021

¿Te acuerdas de Frantisek Straka?



- Uno de los últimos muros checoslovacos, de los que tuvo el honor de defender a la última Checoslovaquia que compitió en un Mundial, el que se celebró en Italia 90. El resto de sus actuaciones internacionales fueron clasificatorias o en partidos de carácter amistoso.
Salió del Sparta de Praga para probar fortuna en una liga alemana a la que se adaptó perfectamente. En ella representó unos años al Borussia Mönchengladbach y por último al Hansa Rostock, para luego jugar en niveles menores.

Ahora es un reconocido entrenador checo que ha dirigido a varios clubes de fútbol y dirige al Třinec. Frantisek Straka nació el 28 de mayo de 1958 en la ciudad checa de České Budějovice, entonces Checoslovaquia.

Su posición era la del típico líbero de su época, un fuerte defensa central que aportaba seguridad y fiabilidad al equipo. Además de ser muy sólido en su área, Straka distribuía juego mediante medidos pases y organizaba a sus compañeros, demostrando madurez y liderazgo sobre la cancha.
Le llamaban "Franz", como si fuese la versión checa de Franz Beckenbauer. Su carrera se iniciaría en el Dynamo České Budějovice, donde tendría sus años de aprendizaje entre los años sesenta y gran parte de los setenta.

Con el Dukla Tachov disputaría sus primeros partidos como profesional, en una extinta competición en la que irrumpiría con calidad para llamar la atención de los mejores clubes del país, así que en 1979 ficharía por el Sparta de Praga.

Straka adquirió experiencia competitiva y se convirtió en uno de los mejores defensas nacionales, lo que sirvió para que a comienzos de los ochenta empezase a asumir sus primeros compromisos con el equipo nacional.
Con la escuadra praguense se convertiría en figura, conquistando diversos títulos en las competiciones checoslovacas, entre ellos, cuatro ligas y tres copas. Durante casi una década, Frantisek seguiría compitiendo en su país, haciendo para el Sparta unos números de 233 partidos y una decena de tantos.

No hizo falta su participación en la Euro de Alemania para que muchos clubes le siguiesen la pista, y tras dejar muy buenas actuaciones en la liga checoslovaca, en Praga ya fueron conscientes de que perderían a su estrella.

En 1988 se conocería su fichaje por el Borussia Mönchengladbach, equipo en el que mezclaría su talento con el de otros futbolistas como Stefan EffenbergBernd Krauss y la estrella noruega Kjetil Rekdal.
Con el polaco Werner debutaría en la prestigiosa Bundesliga un 23 de julio de 1988, formando parte de la zaga ante un Kaiserslautern que se llevaría una goleada del Borussia Park (4-1). Tan brillante fue su actuación, que a partir de entonces sería un fijo en las alineaciones del entrenador.

Se asentó en la zaga del "Gladbach" durante tres años, firmando estelares acciones que le llevarían a ser uno de los grandes ídolos en Rin-Ruhr. Lástima que de aquella faltarían esos títulos que engrandecerían aún más su figura. Aún así, Straka disfrutaría de sus mejores años en la competición germana.

En siete años como internacional Franz Straka acudiría al Mundial de Italia 90.


- Tras aquellos años por Mönchengladbach, Straka seguiría compitiendo en la Bundesliga con el Hansa Rostock, donde seguiría cumpliendo un buen número de partidos, hasta contar con unos registros de 115 partidos y un gol.
Y ers que el defensor checo no volvería a competir en la Bundesliga, puesto que en 1992, su equipo descendería al segundo nivel. Entonces aprovecharía para marcharse al Wuppertaler SV, con el que ya competiría en el segundo nivel, y de donde se iría al SCB Preußen Köln, con el que ya se retiró en 1988.

Para la selección checoslovaca disputaría un total de 35 partidos, aunque nunca se estrenaría como goleador. En sus siete años como internacional, el gran Franz Straka dejaría buenas actuaciones en el Mundial de Italia 90.

miércoles, 5 de mayo de 2021

¿Te acuerdas de Ján Kozák?



- Casi seguro que muchos le recordáis por su última gran hazaña al frente de la selección eslovaca, a la que logró meter en la Eurocopa de Francia 2016, dejando el cargo dos años después. Ahora está sin equipo.
Pero no hay que olvidar que Ján Kozák fue uno de los mejores centrocampistas checoslovacos de los años ochenta. Fue internacional durante ocho temporadas, y acudió al Mundial de  España 82 y la Eurocopa de Italia 80. No llegaría al Mundial de misma sede, pues por entonces ya sopesaba su retirada.

De idéntico nombre, su hijo quiso seguir los mismos pasos, aunque representaría a Eslovaquia, una selección fruto de la secesión checoslovaca. Es más, su vástago fue uno de los pioneros de este nuevo equipo nacional.

Representó a muchos clubes a lo largo de su carrera deportiva, como el Lokomotíva Kosice y el histórico Dukla de Praga. También tuvo sus experiencias por el fútbol extranjero, representando a Bourges y RFC Seraing en Francia y Bélgica respectivamente. No obstante, sus inicios tuvieron lugar en el Spišská Nová Ves.
Kozák nació el 17 de abril de 1954 en la localidad de Matejovce nad Hornádom (Eslovaquia), cuando entonces pertenecía a la extinta Checoslovaquia. En la mismísima Kosice empezaría a dar las primeras patadas al balón. 

Ya a comienzos de los setenta se perfilaba como una de las grandes promesas del fútbol eslavo. Tras dar sus primeros pasos por el FK Noves, Ján sería contratado por el Lokomotiva Kosice, el mejor club de la ciudad.

Pronto demostraría una calidad innata que no tardaría en lucir en sus primeros compromisos internacionales. Kozák era un centrocampista de corte ofensivo con muy buen movimiento del balón, gran destructor del juego rival y con clara inclinación atacante, ya que era un mediocampista con mucho gol.
En el Lokomotiva viviría su primer lustro como profesional, sumando un buen número de partidos en la liga checoslovaca y alzando dos trofeos coperos hasta que a mediados de los ochenta abandonó su Kosice natal.

Se iría al prestigioso Dukla Praga, uno de los clubes más reconocidos del fútbol de la zona occidental de Europa en el que se prepararía para figurar como uno de los mejores centrocampistas del país, jugador checoslovaco del año en 1981.

Tal fama le serviría para acudir al Mundial de España 82, en el que por desgracia solamente tendría una aparición. En dos años con el conjunto praguense, Ján repetiría el título de Copa y conquistaría su primera Liga.
Ya gozaba de una gran reputación y algunos clubes extranjeros se habían interesado por él, pero sin embargo quiso seguir compitiendo en su país, retornando al Lokomotiva, donde estaría otros cuatro años para añadir más títulos importantes a su currículum personal. 

En la desaparecida liga checoslovaca llegó a disputar 254 encuentros, en los que además dejó nada menos que 57 tantos. Ya en 1986, el jugador optaría por abandonar Checoslovaquia para probar suerte en el extranjero.

Ján Kozák padre representó a la extinta Checoslovaquia y entrenó a Eslovaquia.


- Se fue a Bélgica para jugar en el RFC Seraing, un ya inexistente club con el que compitió durante el curso 86\87 en la máxima categoría, teniendo una decena de apariciones para celebrar un tanto antes de irse a Francia. 
El Bourges sería su penúltimo club, ya que en 1988 retornaría otra vez al Lokomotiva Kosice, con el que colgaría las botas en 1990. Tres años después, reaparecería como entrenador, dirigiendo a diversos clubes hasta que en 2013 se hizo cargo del combinado de Eslovaquia, al que llevó a la Euro de Francia 2016.

Kozák participaría en 55 partidos internacionales y haría 9 tantos para la selección checoslovaca. Tuvo actuación en la Eurocopa de Italia 80 y el Mundial de España 82, en el que solamente jugaría un encuentro.

sábado, 24 de abril de 2021

¿Te acuerdas de Miroslav Kadlec?



- Otro de esos míticos futbolistas que pasó de competir para la antigua selección checoslovaca a hacerlo con la actual República Checa. Con ambas participó en competiciones oficiales, siendo destacado en Italia 90 y en la Eurocopa de Inglaterra 96, ya cuando se había desintegrado el antiguo país eslavo.

Gozó de una gran fama durante sus años como futbolista, llegando a jugar en la Bundesliga alemana con el Kaiserslautern, esa liga en la que también compitieron compañeros suyos como Patrik Berger, Radoslav Latal, Tomas Ujfalusi o Jiri Nemec. Alemania acogió a grandes talentos checos.
El resto de su carrera transcurrió en su país, con clubes como el Vítkovice o F.C. Brno. Miroslav Kadlec fue un futbolista muy idolatrado en su país que nació el 22 de junio de 1964 en Uherske Hradiste (República Checa).

Su hijo Michal pretende seguir sus pasos, pues ahora mismo juega para el Sparta de Praga. En cambio, su padre nunca llegaría a jugar para este equipo, considerado como uno de los mejores del país, además de ser un histórico europeo.

Empezó su carrera en el modesto Slovácká Slavia Uherské Hradiště a comienzos de los setenta. En sus categorías menores tendría sus primeras tareas antes de convertirse en profesional con el MFK Vítkovice, su siguiente destino.
Kadlec jugaba como centrocampista defensivo, aunque también llegó a participar en bastantes partidos actuando como defensa central. Era un jugador muy técnico que sabía manejar el balón, con dotes de dirección y facilidad para recuperar balones. Su fondo físico era digno de admiración.

Con el Vítkovice se estrenaría en 1983, disputando 26 partidos en su primera campaña, en la que además haría su primer tanto como profesional. Tras aquel año en Ostrava, Miroslav ficharía por el RH Cheb.

Su crecimiento fue asombroso, cumpliendo con un buen número de apariciones en la liga checoslovaca, en la que volvería a jugar para el Vítkovice durante otros cuatro años, cuando ya era internacional y estaba listo para participar en su primera Copa del Mundo, la de Italia 90.
Como suele ocurrir, el cotizado torneo serviría como escaparate, lo que haría que muchos clubes de otras ligas se fijasen en el centrocampista, que a comienzos de la década de los noventa partiría a Alemania para fichar por el Kaiserslautern.

Llegaría a la Bundesliga para triunfar a las órdenes de Karl Heinz Feldkamp, quien confiaría mucho en el checo para fortalecer su defensa, haciéndole debutar ya en la primera jornada, en un choque ante el Hamburgo que acabaría con victoria favorable a domicilio por 1-3.

Kadlec formaría un gran equipo junto a los Stefan Kuntz, Hoffmann, Thomas Dooley, Haber y Ehrmann, con quienes conquistaría el título de liga al término del curso 1990\91, ejerciendo el checo como indiscutible en la zaga.
En los siguientes años sabría mantener el nivel, compitiendo en un buen número de partidos y pasando de vivir un amargo descenso con retorno a la máxima categoría de forma sorprendente, pues el Kaiserslautern volvería a ganar la Bundesliga en 1998 ya con Otto Rehhagel de entrenador.

Kadlec disputó el Mundial de Italia 90 con la antigua selección checoslovaca.


- Acabaría sus años por Alemania jugando junto a sus compatriotas Petr Kouba y Pavel Kuka, completando su larga estancia en Rheinland-Pfalz con unos números de 234 partidos y 17 tantos anotados.
Kadlec volvería a su país para continuar su carrera en el Petra Drnovice, para el que jugaría durante tres campañas antes de fichar por el F.C. Brno, con el que ya concluiría su carrera deportiva tras el curso 2001\02.

El centrocampista jugó para las selecciones de Checoslovaquia y República Checa, completando un total unos números internacionales de 64 partidos en los que hizo un par de goles. Con la extinta selección checoslovaca participó en el Mundial de Italia 90, mientras que con Chequia jugó la Euro de 1996.

domingo, 22 de noviembre de 2020

¿Te acuerdas de Petr Kouba?

 

- Uno de los últimos guardianes de Checoslovaquia que pudo convertirse en campeón europeo con la nueva República Checa. Entre una y otra, llegó a completar 46 partidos internacionales figurando como uno de los mejores porteros de su país.

A nivel de clubes jugó para muchos, pero solamente con el Sparta de Praga se sintió importante. En España sería miembro de un Deportivo de La Coruña que vivía sus mejores tiempos, pero la competencia era realmente dura y no pudo aumentar sus registros en La Liga.
No pudo brillar en el conjunto coruñés, así como  tampoco en un Kaiserslautern campeón de liga y ni siquiera en su retorno al Sparta, con el que Petr Kouba afrontaría el final de su carrera sin hacer mucho ruido. 

Su padre ya había sido subcampeón del mundo con la Checoslovaquia de Josef Masopust en Chile 1962. Al igual que a su progenitor, a Petr le tocaría vivir el amargo sabor de la derrota en la final de la Eurocopa de Inglaterra de 1996 contra la Alemania de Berti Vogts.

Kouba nació el 28 de enero de 1969 en Praga (República Checa). Era un portero de buenas condiciones  físicas y con muy buena colocación que inició su formación en las filas del F.C. Bohemians de Praga, de donde pasaría al Slavoj Vyšehrad, con retorno de nuevo a la disciplina praguense en 1985.
Tres años más de formación y el joven cancerbero ya debutaría en la liga checoslovaca a finales de los ochenta. Pronto se establecería en la titularidad, logrando llamar la atención de la directiva del Sparta, por el que ficharía en 1990.

En la entidad de la avenida Milady Horákové conseguiría ser importante, sumando más de 150 partidos e incluso anotando un gol, el que le hizo al České Budějovice en un partido de liga atreviéndose con un lanzamiento desde el punto de penalti.

Tras cinco años triunfando en la competición checa, el arquero sería llamado para viajar a España y así confirmar su fichaje por el R.C. Deportivo de La Coruña, que por entonces ya se estaba poniendo de moda con los Rivaldo, Mauro Silva, Fran González y Miroslav Djukic, entre otros.
John Benjamin Toshack se hacía cargo de aquel "Superdépor" al que no le iría muy bien en los inicios de la temporada 96\97, razón por la que durante el curso se acabarían sentando dos hombres más en el banquillo de Riazor.

Pero sería el galés quien permitiría el debut del meta checo en la Liga Española. Sería el 12 de enero de 1997, en una visita a Zorrilla para jugar contra el Real Valladolid. El choque entre pucelanos y gallegos acabaría con empate a uno.

El checo acabaría aquel curso participando en tres partidos más, recibiendo solamente un par de goles en su puerta. Sin embargo, no sería fácil competir por la titularidad con el camerunés Jacques Songo´o, uno de los mejores arqueros de la Primera División española por aquella época.
Petr Kouba se iría a Alemania para jugar en el Kaiserslautern, equipo en el que tampoco tendría protagonismo al no jugar ni un solo partido de la Bundesliga. Andreas Reinke sería su competidor por el puesto.

Después de jugar en su país para el Viktoria Žižkov, volvió a La Coruña en busca de oportunidades, pero tampoco contaría para el vasco Javier Irureta, quien solamente le daría dos opciones de jugar para el Deportivo hasta el ejercicio 2000\01, el último como deportivista para el checo.

Además de representar a la extinta Checoslovaquia, Kouba jugó para la República Checa.


- Aún así se marcharía de tierras gallegas ganando el histórico título de Liga de la campaña 1999\2000, al que le seguiría la Supercopa española. Tras varios años en el fútbol español y sin protagonismo, Petr se iría al  F.K. Jablonec.
Otra vez defendería la portería del mítico Sparta de Praga, aquel equipo en el que ganó su mayor reputación como futbolista y en el que despidió su carrera deportiva en 2005, aunque ya cumpliendo como suplente.

Con la antigua Checoslovaquia jugó 8 partidos internacionales, entrando a formar parte de la nueva República Checa en 1993, para la que jugó otros 38 encuentros. Con la última, Kouba llegaría a la final de la Eurocopa de Inglaterra 96, en la que Alemania vencería por 2-1 para aguar la fiesta de los checos.

sábado, 14 de noviembre de 2020

¿Te acuerdas de Ferdinand Daucik?

 

- Se llamaba Ferdinand Daucik (Daučík) pero acabó conociéndosele como "Fernando" debido a la extensa carrera que desempeñó como entrenador en España. Allí dirigió a equipos como el Barcelona, Athletic Club, Atlético de Madrid, Betis, Sevilla, Zaragoza, Elche, Murcia, Cádiz, Espanyol, Levante y otros tantos.
Hasta sus hijos -herederos de profesión- tienen nombre español. Bueno, Yanko no, aunque sí es el caso de sus hermanos menores Ignacio y Javier, nacidos en Getxo (Vizcaya) y Madrid respectivamente. Los tres jugarían para equipos españoles.

Como jugador representó al Slavia de Praga, ČsŠK Bratislava y Komárno, además de su papel internacional con la extinta selección de Checoslovaquia, para la que afrontó dos ediciones de la Copa del Mundo. 

Daucik nació el 30 de mayo de 1910 en la Ipolyság austrohúngara de Eslovaquia, entonces perteneciente a Checoslovaquia. Él fue el tercer hombre nacido en territorio eslovaco que representó al combinado checoslovaco y el único en el Mundial de Italia 1934, aunque no llegaría a disputar ni un solo minuto del torneo.
En una Eslovaquia que se uniría a la República Checa tras la Primera Guerra Mundial, Ferdinand comenzaría a jugar para el KFC Majorka Komárno después de haber tomado iniciación en las filas del F.K. Slovan Šahy.

Tras disputar sus primeros partidos como profesional, Daucik ingresaría en el ČsŠK Bratislava, un equipo en el que permanecería cinco temporadas para alcanzar una gran fama que le permitiría llegar a jugar para el equipo nacional checoslovaco.

Daucik era perfectamente reconocible por su simpático mechón canoso que adornaba su flequillo. Era un duro defensor de gran fortaleza física y técnicamente sobrado como para jugar en la retaguardia. Ya a comienzos de los años treinta, Ferdinand figuraba como uno de los mejores zagueros de su país, un central casi infranqueable. 
Con la escuadra de Bratislava realizaría un gran papel, llegando a competir por el título de liga con los equipos más poderosos de por entonces. No obstante, el de Šahy se marcharía en 1933 sin celebrar nada con el club que hoy conocemos como "Slovan".

Los mayores logros de su carrera deportiva llegarían en su estancia como jugador del Slavia de Praga, histórico club checo que ya por entonces reinaba en su país. Es por ello que Daucik ficharía por el conjunto praguense.

Para el equipo de Vršovice jugaría durante el resto de su carrera, es decir, casi una década. Con éste celebraría cuatro títulos de la liga checoslovaca ejerciendo como uno de los mejores defensas del campeonato doméstico. Ya en 1942 colgaría las botas para emprender una larguísima carrera como entrenador.

En plena Segunda Guerra Mundial, Ferdinand Daucik decide coger las riendas del ŠK Bratislava, dirigiendo después a los combinados de Eslovaquia y Checoslovaquia hasta vivir su primera aventura como profesional del balompié en Hungría.

Tras su carrera como futbolista, Fernando Daucik trabajó como entrenador durante más de treinta años.


- Su llegada a España se produciría en 1950, cuando fue llamado por la directiva del F.C. Barcelona para dirigir a un equipo con el que alcanzaría una gran fama y varios títulos, como por ejemplo, dos Ligas y tres Copas del Generalísimo. 
Después dirigió a infinitos clubes españoles haciendo un trabajo espectacular y desarrollando una carrera de más de treinta años en los banquillos. El 14 de noviembre de 1986 perecería en Alcalá de Henares (Madrid).

En su experiencia internacional, "Fernando" participó en una quincena de partidos, acudiendo al Mundial de Italia de 1934 y al de Francia en 1938. En el primero no jugó ni un partido, aunque con su equipo celebraría un merecido segundo puesto al llegar a la final, donde cayó contra la anfitriona selección de Italia.

martes, 18 de agosto de 2020

¿Te acuerdas de Václav Nemecek?



- Vagamente podemos recordar a este centrocampista del fútbol noventero al que probablemente recordaremos por sus apariciones en el Mundial de Italia 90. Por entonces no se habían separado Eslovaquia y la República Checa. A la última también la representó este olvidado futbolista, que llegó a sumar en su carrera internacional un total de sesenta partidos.

Tiene el honor de saber lo que es ganar la extinta liga checoslovaca, la que celebró en cinco ocasiones como miembro del Sparta de Praga, mismo club con el que levantaría el trofeo de la llamada Liga Gambrinus en 1998.
No es especialmente conocido por haber competido en grandes ligas, ya que su máximo reto fue jugar en la Ligue 1 con el Toulouse, del que posteriormente pasaría al Servette. También se atrevió con la experiencia exótica de jugar en la liga china con el Dalian Shide. Hace ya más de veinte años que se retiró.

Václav Nemecek (Němeček) nació el 25 de enero de 1967 en Hradec Králové (República Checa). Precisamente en su ciudad natal empezaría a desarrollar su carrera juvenil a mediados de los setenta como producto de la cantera del Spartak Hradec Králové.

Durante casi una década fue creciendo como deportista, pasando a formarse como un mediocentro defensivo de gran resistencia física que a veces tiene actuado como interior diestro. Sin embargo, fue en la medular donde más llegó a brillar a lo largo de su carrera deportiva.
Yo le recuerdo como un jugador muy bravo, un tipo tácticamente muy ordenando, disciplinado, poco técnico pero gran recuperador de balones. Su físico era imponente, duro como una roca y con capacidad de mando para sobresalir en su posición.

A mediados de los ochenta ingresaría en uno de los mejores clubes de Checoslovaquia, el Sparta Praga. En este histórico club daría sus primeros pasos como profesional, llegando a figurar como una de las grandes revelaciones de su país.

Pronto se empezó a popularizar el nombre de Nemecek, que ya en 1988 tendría sus primeras apariciones como internacional, lo que en cuestión de un par de años le llevaría a disputar su primera Copa del Mundo.
Estaba en el momento dulce de su carrera deportiva, ganando cinco títulos de la liga checoslovaca y otros tres de la Copa figurando como una pieza base en la plantilla del Sparta, al que lideró durante siete temporadas.

En 1992 abandonaría la flamante capital checa, dejando unos números de 174 partidos y 26 tantos para probar fortuna en el extranjero. Finalmente se decantaría por el fútbol francés al firmar por el Toulouse Football Club.

Nemecek permanecería tres campañas en el equipo de Garona, para el que dejaría 3 goles en 60 apariciones. Posteriormente pasaría a jugar para el Servette, de la Swiss Super League, donde tuvo escaso protagonismo.
Tras unos años fuera de su país natal, Václav volvería al Sparta de Praga en 1997 para cumplir con una corta etapa en la que pudo presumir de haber conquistado la joven liga checa. No obstante, finalizado el curso volvería a marcharse de Praga.

Tras representar a la selección checoslovaca, Nemecek pasaría a jugar para la República Checa.

- Václav Nemecek buscaba su último gran contrato, y por ello se marcharía a China para probar fortuna en su exótica competición, algo que se comenzó a poner muy de moda para muchos jugadores que ya afrontaban el final de su carrera. Con el Dalian Shide, el mítico centrocampista checo ganaría un título liguero, para en 1999 poner punto y final a su carrera.

Su mayor reto como internacional fue poder acudir al Mundial de Italia 90, en el que Nemecek jugaría tres partidos, dos de ellos como titular. A partir de 1994 comenzaría a jugar para la República Checa tras la división checoslovaca. En total, el medio de Hradec Králové jugó 60 partidos internacionales he hizo 6 goles (40 partidos con Checoslovaquia y 20 con el combinado checo).

lunes, 13 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Zdenek Nehoda?



- Fue uno de los futbolistas más completos que pasaron por la gloriosa selección checoslovaca de los años setenta y ochenta, quien por siempre liderará las listas de los checoslovacos con más partidos (91) y el segundo mejor goleador, solamente por detrás de Antonín Puč, con 31 goles.

Junto a jugadores de la talla de Antonin Panenka y el Balón de Oro Jozef Masopust, es uno de los que más glorificaron la añorada bandera de Checoslovaquia, aquella que otrora tanto aportó al fútbol europeo.
Con el equipo nacional conquistó la Eurocopa de Yugoslavia en 1976, así como obtuvieron un tercer lugar en la edición de cuatro años después. También acudió al Mundial de España 82, en el cual tuvieron una paso más bien discreto. Aún así, fue una escuadra de grandes jugadores que dieron mucho que hablar.

Zdenek Nehoda nació en Hulín (Checoslovaquia), el 9 de mayo de 1952. Daría sus primeros pasos como futbolista en el equipo de su ciudad, llegando a destacar en el Spartak de Hulín hasta finales de los sesenta, cuando se incorporaría a la cantera del TJ Gottwaldov.

Con el conjunto de Moravia se daría a conocer en la competición checoslovaca, brillando como un extremo diestro muy vertical, peligroso y con dribling y mucho gol. En sus dos primeros años de profesional, Nehoda marcaría 21 tantos.

Posteriormente ficharía por el equipo del ejército, el mítico Dukla Praga que tantas figuras aportó en su dilatada historia. A partir de comienzos de los setenta, llegaría la versión más explosiva del atacante de Hulín, que pronto asumiría sus primeros partidos internacionales con el poderoso equipo nacional checoslovaco.
En el Dukla permaneció hasta doce temporadas, viviendo sus mejores años como futbolista para conquistar tres títulos del campeonato liguero y dos Copas, figurando siempre como una de las referencias del equipo.

En su larga estancia como miembro del conjunto praguense, Zdenek participaría en 290 partidos y registraría 124 goles, unos números que le convertirían en el mejor atacante en activo que pronto se marcharía del Dukla.

Tras la participación mundialista de España, Nehoda se animaría a salir del país para fichar por el SV Darmstadt 98, con el que conocería la Bundesliga alemana en una corta experiencia que no decepcionaría. En 32 partidos materializó 14 tantos.
Con el petate siempre cargado, Nehoda se trasladaría al país vecino de Bélgica para incorporarse al Stándard de Lieja. Su paso por el club belga no desvelaría grandes logros, abandonando la disciplina en 1984 tras una breve estancia en la que no podría hacer goles, con tan solo tres apariciones.

También se atrevió con la liga francesa al fichar por el F.C. Grenoble. En este club aguantaría un par de temporadas a mejor nivel con respecto a sus anteriores pasos por el fútbol extranjero, dejando 24 tantos en sus 60 apariciones. Ya a sus 34 años, la estrella legendaria checoslovaca pensaría en una inminente retirada.

Además de conquistar la Eurocopa de Yugoslavia 76, Nehoda acudiría al Mundial de España.

- Pero antes de colgar las botas jugaría durante casi tres años para el S.C. Amaliendorf en la liga austriaca, su última excursión por la Europa del Oeste antes de regresar a su país natal ya en vías de extinción. Zdenek Nehoda seguiría vinculado al mundo del balompié como un afamado agente de jugadores.

Con la selección checoslovaca ya se ha dicho todo. Nehoda siempre será el futbolista con mejores números gracias a sus 32 goles en 91 partidos. Fue uno de los últimos campeones gracias a aquella Eurocopa de Yugoslavia en 1976.

miércoles, 1 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Milan Luhovy?



- Parece que ha caído en el total olvido este atacante cuyo rendimiento no fue tan pobre en la Liga Española, y eso que muchos quieren insistir que fue uno de los mayores fiascos que se han visto en la Liga Española. Yo, desde luego, no lo comparto.
Militó en el Sporting de Gijón, para después jugar en Francia para el Saint-Étienne, en Grecia con el PAOK de Salónica y en el Sint-Truidense belga. A lo largo de su carrera, Milan Luhovy (Luhový) registró un total de 152, mas los 7 que hizo para su selección.

No llegó a jugar en la selección de su Eslovaquia natal, pero sí lo hizo con la extinta Checoslovaquia, para la que compitió en el Mundial de Italia 90 y tuvo 31 apariciones a lo largo de su trayectoria internacional, la que le otorgó una gran fama.

Luhovy nació en la ciudad eslovaca de Ružomberok, el 1 de enero de 1963. Se trata de un delantero con buenas condiciones para haber jugado de mediapunta que destacaba por su fortaleza física y su hambre de gol. Por lo que vi de él, era un tipo trabajador y con buen manejo del balón, aunque los nervios de los que parecía no ser preso, le obligaban a tener ciertos fallos inexplicables.

Comenzó su carrera en la cantera del Gumárne Púchov, con el que debutó como profesional a finales de los setenta. Con este equipo mostraría su talento como goleador, anotando diez goles en 27 partidos de la desaparecida liga checoslovaca.
Pronto se había convertido en una de las sensaciones de su país, y pronto muchos quisieron hacerse con la perla de Ružomberok, quien en 1981 abandonaría su ciudad para incorporarse a la disciplina del Slovan Bratislava.

Con el conjunto de Bratislava no haría más que engrandecer su figura, lo que le permitió fichar por un histórico, el Dukla de Praga, para el que haría 77 tantos en cuatro campañas. Gracias a ello, Luhovy acudiría al Mundial de Italia 90.

Y tras sonar para muchos equipos, el atacante checoslovaco acabaría viajando a España para fichar por el Sporting de Gijón, al que se incorporó en el invierno de 1990 para ponerse a las órdenes de García Cuervo quien le haría debutar en la Liga Española frente al F.C. Barcelona, que saldría goleador de El Molinón por 0-2.
Luhovy no tendría tiempo para dejar su rastro goleador, lo que solucionaría en la campaña 90\91, en la registró dieciséis tantos para agrado del respetable asturiano, que ya temía la marcha de su estrella eslava.

Solamente tuvo que jugar un partido de la Copa del Mundo para que muchos anotasen su nombre. Colaborando con un gol en la abultada victoria por 5-1 ante Estados Unidos, Milan llamaría la atención de varios clubes extranjeros. Sin embargo seguiría jugando para el Sporting.

En la entidad asturiana permaneció dos temporadas y media, dejando un total de 23 goles en una Primera División que por entonces ya era de alta exigencia. Con 56 partidos en la Liga Española, y muchas ofertas en su agenda, el delantero acabaría machándose de Gijón en el verano de 1992.
Lo hizo para aterrizar en el fútbol francés, donde jugaría para el Saint-Étienne, equipo en el que solamente estaría una campaña, dejando dos goles en sus quince actuaciones con el conjunto del departamento de Loira.

En la liga española, Milan Luhovy dejó 23 goles en 56 partidos.

- De Francia se iría a Grecia, para unirse a un PAOK de Salónica en el que pareció recuperar su versión goleadora. Pero a Milan Luhovy ya no le quedaban muchos años de fútbol, y tras medio año en el Sint-Truidense belga, decidió abandonar el fútbol, cuando apenas contaba 32 años de edad.

No tuvo el protagonismo que mereció en la selección checoslovaca, para la que firmó un total de 7 goles en 31 partidos. En el Mundial de Italia 90, el delantero solamente disputó un encuentro, en el que además dejó un gol frente a Estados Unidos.

sábado, 28 de marzo de 2020

¿Te acuerdas de Adolf Scherer?



- No tuvo oportunidades en el Mundial de Suecia, aunque sí fue gran protagonista en el Mundial de Chile 1962, en el que llegó a marcar tres goles en seis partidos para que su selección alcanzase la final del campeonato. Pese a que Brasil fue ganador, el combinado checoslovaco dejó una brillante actuación como subcampeón.
También concursó en la Eurocopa de Francia 1960 en la que su selección volvería a causar gran sensación al marcharse del torneo en tercer lugar. Sin duda, fue la mejor versión de Checoslovaquia en toda su historia.

Adolf Scherer fue el gran goleador de aquellos tiempos, en los que nuestro protagonista jugaba rodeado de los Ladislav Novák, Jozef Adamec, Ján Popluhár y Josef Masopust, el Balón de Oro checoslovaco.

A Scherer se le conocía como "Tcheck", de la misma manera que se le llegó a conocer a su hijo Rudolf, quien también se ha dedicado al fútbol de manera profesional. Sin embargo no fue fácil emular a su padre, un reconocido delantero de buena fama internacional.
Nació el 5 de mayo de 1938 en la ciudad eslovaca de Priekopa, aunque es de ascendencia alemana, como bien nos indica su nombre. No obstante, su familia abandonó la zona de los Cárpatos para instalarse en la desaparecida Checoslovaquia, donde Adolf iniciaría su carrera como deportista.

Empezó jugando para el CH Bratislava a finales de los años cincuenta. En este club eslovaco escribiría el principio de su historia, en la que a lo largo de su carrera le aseguró un brillante futuro a base de goles.

Con el conjunto de Bratislava conquistaría su primer título de Liga en 1959, ya cuando era internacional y se buscaba un hueco en el combinado nacional. Fue a partir de entonces cuando dio un espectacular giro a su carrera, convirtiéndose en uno de los mejores goleadores del denominado "viejo continente".
Ya en la campaña que precedió al Mundial de Chile, Scherer quedaría como máximo goleador de la liga checoslovaca, lo que le permitió contar con una plaza al Mundial de Chile, en el que dejó su huella como goleador.

Tras aquella fantástica campaña 1961\62, el atacante de origen germano se marcharía al vecino Slovnaft Bratislava, donde estaría tres temporadas para añadir 27 tantos más a su cuenta particular de los 72 que había logrado con su anterior equipo.

A mediados de los sesenta se uniría al Lokomotíva Košice, donde no tuvo la oportunidad de mostrarse tan goleador como se había acostumbrado. Sin embargo mejoró su versión en las filas del VSS Košice, para el que hizo 26 tantos.
Experimentó su primera salida al extranjero en 1969, para viajar a Francia y así fichar por el Nîmes Olympique, donde estuvo tres temporadas antes de retornar a su país natal, donde jugaría por última vez como miembro del Strojárne Martin.

Las cosas se complicaron para Scherer, quien en 1973 desertó de Checoslovaquia para instalarse en Francia. Considerada como una acción ilegal por el régimen comunista, las autoridades borraron su nombre de los registros y también las estadísticas oficiales. Scherer se refugiaría cerca de Nimes con su familia, donde se instaló de por vida.

Con tres goles, Adolf Scherer fue subcampeón del mundo con Checoslovaquia.

- Scherer hizo su vida en tierras galas, concluyendo su carrera deportiva en las filas del Olympique Avignonais en 1975 para después hacer sus pinitos en los banquillos, en los que no tuvo mucho éxito.

El resto de su historia lo narra su participación con aquella legendaria selección checoslovaca, para la que Adolf Scherer jugó un total de 36 partidos en hizo 22 goles. Entre 1958 y 1964 tuvo tiempo a participar en dos Copas del Mundo, con su espectacular colaboración en Chile 1962 -como subcampeón y goleador- y el tercer puesto logrado en la Eurocopa de Francia 1960.

lunes, 9 de marzo de 2020

¿Te acuerdas de Ivo Viktor?



- La escasez de medios de aquella época en su tierra natal y esa pérdida de información que a cuentagotas va dejando pocas anécdotas que contar sobre este arquero, genera que muchos ignoren la carrera deportiva de uno de los mejores guardametas en la historia del fútbol.
Fue la tercera opción al Balón de Oro en 1976, quedando por detrás del delantero holandés Rob Rensenbrink y el inolvidable icono alemán Franz Beckenbauer, quien finalmente se alzaría con el codiciado trofeo dorado.

Hubiera seguido la estela del que, por ahora, figura como el único portero capaz de ganar el Balón de Oro, Lev Yashin. Ivo Viktor representó a la selección de Checoslovaquia, con la que conquistó la Eurocopa de Yugoslavia 1976.

Durante su carrera deportiva no llegaría a experimentar lejos de su país natal, ya que además de representar a clubes como RH Brno y Spartak Brno ZJŠ, jugó para uno de los clubes que con mayor fama contaban en su época como deportista, el Dukla de Praga.
De este club capitalino salieron grandes futbolistas a lo largo de su historia, como por ejemplo fue Jozef Masopust, su compatriota y ganador del esférico dorado en 1962. Ambos coincidirían en el mítico equipo praguense.

Por cierto que Viktor llegaría a entrenar al Dukla durante los años noventa, aunque no sería muy larga su experiencia en los banquillos. Este magnífico portero nació el 21 de mayo de 1942 en Křelov, Olomouc (República Checa).

A Ivo se le definía como un cancerbero valiente y habilidoso que realizaba espectaculares maniobras para evitar que el cuero ingresase en su portería. De carácter bondadoso, era un jugador querido y respetado dentro del vestuario.
Sus inicios fueron labrados en las filas del modesto Spartaku Šternberk con el que ya jugaría sus primeros partidos a los catorce años, antes de que pusiese rumbo al Spartaku Šternberk, al que se incorporó a comienzos de los sesenta.

Para el equipo de Prostějov jugaría sus primeros compromisos oficiales en la extinta liga checoslovaca, en la que tendría sus primeras apariciones antes de fichar por el Rudá Hvězda Brno en 1961.

Ivo no tardaría en afrontar sus primeros partidos internacionales, convirtiéndose en una figura del fútbol europeo tras darse a conocer con el Spartak de Brno, de donde pasaría al Dukla en apenas un año de competición.
Con el club de Praga, Viktor alcanzaría una gran popularidad, actuando como portero titular casi desde su llegada al equipo, en el que coincidiría con otras estrellas del fútbol checoslovaco como el ya citado Masopust, o Nedorost, Cadek, Geleta, Strunc y Vacenovsky, entre otros.

Antes de asistir a la Eurocopa de Yugoslavia, Ivo realizaría una gran carrera, la cual desempeñaría prácticamente en las filas del Dukla, donde permaneció hasta 1977, cumpliendo con casi tres lustros de estancia.

Con la escuadra praguense ganaría todos los títulos colectivos que ganó a lo largo de su trayectoria futbolística, con tres trofeos de la liga checoslovaca y otros tres de Copa. En sus catorce años como miembro del Dukla, Viktor participaría en un total de 316 partidos, hasta que su deterioro estado de salud le obligó a colgar los guantes.

Viktor quedó clasificado en el tercer lugar de aspirantes al Balón de Oro en 1976.

- Es curioso, pero su mejor año en lo deportivo llegó en 1976, cuando tuvo una brillante actuación en la Eurocopa de Yugoslavia para posteriormente figurar como la tercera opción al Balón de Oro, ganado por Franz Beckenbauer.

Checoslovaquia ganó aquella Eurocopa con Ivo Viktor como estrella bajo palos, quien también había participado en el Mundial de México 1970. En sus más de diez años como representante de aquella gloriosa selección checoslovaca, el meta de Křelov participó en un total de 63 partidos internacionales.