lunes, 27 de marzo de 2023

¿Te acuerdas de Francisco Cruz?



- Quizás sea uno de los grandes olvidados de la selección mexicana, pero este centrocampista llegó a disputar un Mundial, el que se celebró en su país allá por 1986. Contó con la confianza de Bora Milutinovic, quien le llevó al gran torneo, desarrollando su actividad internacional hasta inicios de los noventa. 
Empezó jugando para Rayados de Monterrey, con el que llegó a ser campeón de la Liga Mx. Jugó para otros clubes nacionales, lo intentó por Bulgaria y hasta en España, donde fue miembro de un Logroñés de Primera.

La última estancia que se recuerda del "Abuelo" por la Madre Patria, fue cuando ejerció como entrenador del Castilla, puesto que consiguió gracias a su amistad con Benito Floro, quien entonces dirigía al Real Madrid.

Tiene su explicación lo de su gracioso apodo, y es que Francisco Javier Cruz Jiménez decidió que le llamasen así por el amor que le unía a su abuelo. Como jugador, era un centrocampista de corte defensivo, con muy buen toque, agresivo, de gran intensidad y trabajador incansable que recorría muchos kilómetros por el verde.

Cruz nació el 24 de mayo de 1966 en Cedral, San Luis Potosí (México). Empezaría a jugar para equipos locales de Monterrey, ya que su padre se vio obligado a mudarse por cuestiones laborales cuando él tenía cinco años de edad.
Por la Sultana del Norte se apreciaría su crecimiento futbolístico, logrando debutar para los Rayados el 24 de marzo de 1984, cuando contaba con diecisiete años de edad. Su gran adaptación al fútbol profesional le permitiría llegar muy lejos, siendo todo un ídolo para la afición regiomontana.

Permanecería en Nuevo León hasta 1988, después de un año 1986 inolvidable, en el que ganó la competición liguera con su equipo y consiguió acudir a la gran cita mundialista que se acogió en su país.

Con una buena reputación alcanzada, Cruz contaría con ofertas del extranjero, como muchos compatriotas suyos. En 1988, el mediocampista mexicano sería contratado por el C.D. Logroñés de Javier Irureta, con quien iba a poder disputar sus primeros partidos por la alta competición española.
Su estreno con el equipo riojano no pudo ser mejor, estrenándose como goleador en la primera jornada del campeonato liguero y ante el Atlético de Madrid. Gracias a ese tanto, Las Gaunas celebraría un triunfo local por 1-0.

Aquel tanto le haría ganarse la titularidad, aunque no siempre sería así. Sería un año un tanto irregular en el que el Logroñés precisaría la presencia de otros entrenadores, como fue el caso del argentino Carlos Aimar.

El "Abuelo" Cruz dejaría su sello profesional por la Liga Española, adaptándose en la medida de lo posible a un fútbol diferente, al lado de otros buenos profesionales como Óscar Ruggeri, el uruguayo Alzamendi y el "Tato" Abadía.
La complicada situación que vivía el conjunto riojano haría que Cruz no consiguiera establecerse en el once, llegando a disputar 23 partidos, y no todos como titular. Por lo menos, el equipo conseguiría la permanencia al final del curso 88\89.

En 1986, Bora Milutinovic seleccionó al "Abuelo" Cruz, para disputar el Mundial.


- Acabaría su aventura por España para retornar a Monterrey, donde aún estaría tres años más antes de fichar por Tigres UANL. A  partir de entonces, llegarían los años más flojos de Cruz, que también jugaría para el Atlante.
Volvió al viejo continente para representar en Bulgaria al CSKA de Sofía, donde solamente estuvo un año. En los Estados Unidos jugaría para los Pumas de San Antonio, de donde regresaría a Rayados de Monterrey para finiquitar su carrera.

La actuación más importante de Cruz como internacional fue vivir aquel inolvidable Mundial de México 86, en el que tuvo 4 apariciones. Jugó para la selección mexicana entre 1986 y 1993, completando su trayectoria internacional con unos números de 18 apariciones y 2 tantos anotados.

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